El Instituto Mexicano de Contadores Públicos, A.C. (IMCP) es una federación de profesionistas, fundada en 1923, que agrupa a 61 colegios federados, representando a más de 21,000 contadores públicos en todo el país.
En 2023, celebramos con orgullo el primer centenario del IMCP, un hito que refleja nuestra sólida trayectoria institucional.
Nuestro propósito fundamental es atender las necesidades tanto profesionales como humanas de nuestros miembros, con el objetivo de elevar su calidad y preservar los valores que han guiado la práctica de la Contaduría Pública a lo largo de los años.
Como institución normativa, el IMCP ha sido clave en la creación de disposiciones como el Código de Ética Profesional, que establece las reglas de conducta que todos nuestros asociados deben seguir para mantener su pertenencia a esta comunidad.
Durante más de 30 años, fuimos el organismo encargado de emitir los principios de contabilidad generalmente aceptados en México. Desde entonces, esta función ha sido asumida por el Consejo Mexicano para la Investigación y Desarrollo de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF).
Hace más de 40 años, el IMCP implementó un programa de educación profesional continua, que ha sido la base para la certificación profesional del contador público.
Fuimos la primera institución en México en recibir, en 2005, el certificado de idoneidad para actuar como entidad certificadora, otorgado por la Secretaría de Educación Pública.
También contamos con un programa de reconocimiento profesional mutuo, firmado por los gobiernos de México, EE.UU. y Canadá.
El IMCP establece la normatividad para el trabajo de los auditores independientes, cuyas normas son adoptadas no solo en México, sino en diversos países de la región.
En el contexto global, el IMCP es miembro de la Asociación Interamericana de Contabilidad (AIC), que agrupa a la profesión en América, y de la International Federation of Accountants (IFAC), el organismo mundial que representa a los contadores. Además, formamos parte del Consejo Directivo de Comité de Integración Latino Europa-América (CILEA) y pertenecemos a la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS).
Hablar de la historia del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) es hablar de una vida institucional rica, exitosa y trascendente. Este logro ha sido posible gracias al esfuerzo colectivo de los integrantes de la Contaduría Pública organizada, quienes a lo largo de más de 100 años han mantenido vivo el espíritu y la dedicación de los pioneros que fundaron este prestigioso organismo.
Una omisión en esta historia sería no mencionar a la primera mujer contadora en México: Sor Juana Inés de la Cruz. Según testimonios históricos, ella era la encargada de llevar las cuentas del convento en el que profesó, además de ser una de las grandes poetisas de su tiempo.
El 25 de mayo de 1907 marcó un hito en la historia de la contaduría en México, cuando Fernando Díez Barroso presentó su examen profesional y recibió el primer título de Contador de Comercio otorgado en el país. Poco después, por iniciativa de Díez Barroso, los planes de estudio se reformaron y el título pasó a ser Contador Público.
Por su parte, Refugio Román Almonte obtuvo su título como Contadora de Comercio el 23 de octubre de 1924. Posteriormente, en 1929, revalidó y obtuvo el título de Contadora Pública ante la UNAM Universidad Nacional Autónoma de México, marcando un hecho histórico al ser la primera mujer en México en lograrlo.
1917 fue otro año clave. En una junta celebrada el 11 de septiembre, un grupo de contadores, entre los que se encontraban Fernando Díez Barroso, Mario López Llera, Ernesto M. Díaz, Agustín Castro, y otros, discutieron la necesidad de crear un fundamento académico para la profesión. Así, se presentó al Congreso de Comerciantes un proyecto de ley que sentó las bases para la creación de la carrera de contaduría pública en México.
Aunque el 6 de octubre de 1923 se considera la fecha oficial de la fundación del IMCP, en realidad, la Asociación de Contadores Titulados fue establecida en 1917. Esta agrupación cambió su nombre a Instituto de Contadores Públicos Titulados de México en 1923 y, finalmente, tras varias discusiones internas, adoptó el nombre de Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) en 1955, durante la presidencia del C.P. Tirso Carpizo.
Los primeros años fueron difíciles para los contadores mexicanos. Rafael Mancera, en una conferencia dictada en 1947, recordó cómo en esos tiempos se les consideraba “Tenedores de Libros” o Peritos Contadores sin mucha credibilidad. Influenciados por los contadores británicos y estadounidenses, quienes ya tenían una sólida reputación internacional, los primeros contadores mexicanos enfrentaron dificultades para ganar el reconocimiento que merecían.
En 1919, Fernando Díez Barroso y Roberto Casas Alatriste propusieron la creación de un cuerpo técnico dentro de la Asociación de Contadores Titulados, que más tarde se consolidó como el Instituto de Contadores Públicos Titulados de México. Este paso reflejaba el deseo de los pioneros de promover la excelencia en la práctica contable, un valor que se mantiene hasta el día de hoy.
A lo largo de los años, el Instituto fue evolucionando, adaptándose a las necesidades del país y de la profesión. En 1924, el Presidente de la República Álvaro Obregón fue testigo de la creación del IMCP, que más tarde se formalizó mediante la redacción de los estatutos y escritura constitutiva en 1925.
En 1948, se fundaron nuevos institutos y colegios a lo largo del país, como el Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León y el Colegio de Contadores Públicos de México. El proceso de unificación de la profesión contable culminó en 1965, cuando el IMCP adquirió la representación oficial de la profesión a nivel nacional.
Uno de los logros más significativos en la historia reciente del IMCP fue la creación del Programa de Certificación del Contador Público. A partir de 1998, con el Reglamento de Certificación en vigor, el IMCP se consolidó como la única entidad autorizada para certificar a los contadores en México. Ese mismo año, el presidente Ernesto Zedillo entregó las primeras constancias a 575 contadores certificados.
Para finales de 1999, más de 5,700 contadores ya estaban certificados, y la certificación se consolidó como una herramienta fundamental para garantizar la competencia y profesionalismo de los contadores en el país.
Otro gran logro del IMCP fue la creación del CINIF, un organismo que surgió para el desarrollo y la investigación de normas de información financiera. El 21 de agosto de 2001, en una ceremonia presidida por el Presidente Vicente Fox, se formalizó la constitución del CINIF, marcando un paso crucial para el desarrollo normativo del país.
Hoy en día, el IMCP agrupa a más de 21,000 contadores públicos en todo México, y sigue jugando un papel fundamental en la vida profesional, económica, académica y social del país. A lo largo de su historia, ha cultivado relaciones estrechas con instituciones clave como la UNAM, el IPN, ITAM, ITESM, la ANFECA, y muchas otras, contribuyendo al desarrollo del país.
El IMCP, a lo largo de más de 100 años de historia, ha dejado una huella indeleble en la sociedad mexicana. Cada paso dado, cada avance logrado, ha sido posible gracias al esfuerzo de generaciones de contadores comprometidos con la excelencia profesional. Hoy, honramos el legado de aquellos pioneros y continuamos trabajando para fortalecer nuestra actividad profesional y contribuir al avance de México.